
Hay un pueblo en Catalunya, de nombre Solivella, que posee en su calle principal, este peculiar semaforo, que hace las delicias de los automovilistas.

Cuando el semaforo se pone en verde, llega el asombro, ya que es de un color verde Maria.
Cuenta la leyenda, que en este pueblo pasó unos dias descansando Bob Marley. Jah !